martes, 22 de mayo de 2012

LA VUELTA A EUROPA EN AVIÓN. UN PEQUEÑO BURGUÉS EN LA RUSIA ROJA de MANUEL CHAVES NOGALES


En agosto de 1928, Manuel Chaves se embarca en un viaje en avión por Europa con la finalidad de escribir una serie de reportajes para el periódico del que es redactor jefe, Heraldo de Madrid. De Madrid a Bakú, pasando por Berlín y Leningrado: del Mediterráneo al Caspio.

Chaves fue pionero en utilizar los adelantos técnicos de la época, como el avión, para ofrecer a sus lectores testimonios de primera mano sobre la situación política y social de algunos de los principales países europeos.
En 1929, Chaves ampliaría el material publicado en Heraldo, restauraría las partes que habían sido censuradas y lo publicaría en forma de libro con el título de "La vuelta a Europa en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja". El subtítulo estaba plenamente justificado: más de la mitad del volumen está dedicado a su periplo ruso, que había aprovechado para familiarizarse con las condiciones de vida del pueblo ruso bajo el régimen bolchevique y para entrevistarse con personajes como Ramón Casanellas, el asesino de Eduardo Dato.

Las páginas de este libro tienen ya la brillantez de quien se convertiría en el más destacado periodista español del siglo XX.

El interés por la obra del periodista y escritor Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897-Londres, 1944) se acrecienta con el tiempo. De hecho, tras pasar por un purgatorio de décadas de olvido, la obra del autor sevillano atrae a muchos lectores deseosos de conocer de primera mano los tiempos convulsos que le tocaron vivir. Porque Chaves Nogales trazó un retrato tan fiel como trágico de unos años de guerras y revoluciones. Su mirada honesta y documentada, así como su estilo preciso y ágil, refuerzan el atractivo de sus obras.

Precisamente, la Feria del Libro de Sevilla, que concluirá el próximo 20 de mayo, está dedicada este año a Chaves Nogales. El Centro Andaluz de las Letras, dependiente de la Consejería de Cultura, promueve, junto a la Diputación Provincial de Sevilla y la Fundación José Manuel Lara, un ciclo en torno a la figura y obra del escritor. Bajo el título “Manuel Chaves Nogales. Del olvido al mito”.

"Lo que me interesa de Chaves Nogales es que es un periodista que consigue salvarse del clima extremista. No está en las filas radicales de la izquierda ni de la derecha. Consigue una ecuanimidad, una distancia crítica y una mirada lúcida sobre lo que está pasando", señala el periodista José Andrés Rojo en referencia al libro La defensa de Madrid (Espuela de Plata). "Chaves Nogales cuenta los horrores de la guerra y cómo la guerra no respeta a nadie. Padece el general Miaja por su familia; padece la gente de la calle, a la que le caen bombazos; padecen los que no tienen que comer. Eso lo cuenta muy bien. Chaves Nogales mira a la gente más allá de las ideologías y las grandes causas", concluye Rojo.

Por su parte, Alfredo Valenzuela cree que "Chaves Nogales responde al principio de que el talento es inocultable, que puede estar 60 años oculto, pero que al final siempre hay un lector avisado que enciende la alarma y dice: este escritor tiene interés". Valenzuela termina con unas palabras del escritor Andrés Trapiello: "Chaves Nogales es el periodista español más importante desde Larra".

España es un país que ha dado excelentes periodistas desde los tiempos de Mariano José de Larra, prácticamente desde la fundación del oficio. La razón es sencilla: cuando no existen universidades suficientes, cuando la literatura y el ensayo, a excepción del teatro, única actividad que daba réditos, ni siquiera se constituían como una industria raquítica, era el periodismo una de las pocas salidas, la otra era el funcionariado, en la que alguien con ínfulas de escritor podía ejercer su supuesta pasión. El periodismo tenía, además, la ventaja de estar cerca de los círculos del poder y siempre cabía la posibilidad de conseguir alguna prebenda. No de otra manera se entienden nombres como los de Corpus Barga, ya citado, o de Josep María de Sagarra, que hizo unas crónicas del naciente fascismo muy buenas, o el de César González Ruano, extraño deudor de un Baudelaire y un Oscar Wilde profundamente cínico inventados por él, gentes que nada tienen que perder si las colocamos junto a Hemingway, Dos Passos, Ilya Ehrenburg, Vassily Grossmann o Saint Exúpery. Desde luego, por los reportajes de aventuras, no cabe dudar que Chaves Nogales alcanzó la categoría otorgada a Albert Londres.

Este libro recién publicado es una crónica accidentada del viaje que Chaves Nogales realizó en 1928 para Heraldo de Madrid, del que era redactor jefe, a Bakú pasando por ciudades como el Berlín de Weimar y Leningrado y su experiencia con el estalinismo: la mitad del libro está dedicado a Rusia. No era para menos. El país estaba de moda, no en vano era la patria del socialismo, del hombre nuevo, y no había escritor, intelectual o periodista que, de una u otra manera, no nos contara su viaje a la URSS. Era una cita obligada, uno de los grandes tópicos de la época. Chaves lo hizo, entre otras cosas entrevistó a Ramón Casanellas, el que mató a Eduardo Dato, y aquello que contó, y que también describió en “El maestro Juan Martínez que estaba allí”, en “La bolchevique enamorada” y en “Lo que ha quedado del Imperio de los Zares”, tiene su importancia porque prefigura la que es su obra más terrible, en lo que nos concierne, “A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España”, uno de los alegatos más hermosos, lúcidos y terribles que se han escrito sobre la estupidez, la brutalidad y la sinrazón de nuestra guerra.

Chaves Nogales viajó a la URSS, también a la Alemania nazi, entrevistó allí a Joseph Goebbels, donde se percató de los trabajos forzados en el naciente Reich, y de esa experiencia, y temor, de los totalitarismos nació la rabia de esas páginas, donde Chaves, prefigurando a Erich Fromm, vio el miedo a la libertad subyacente en esos movimientos y lo que podía derivarse de ese atávico miedo. El que fuera su país el campo de experimentación de los totalitarismos le dejó tocado pero su reacción, al contrario de su amigo político Manuel Azaña, que se derrumbó, ahí está La velada de Benicarló, esa experiencia le amplió su concepción ética del mundo y luchó en París como sabía hacerlo, en publicaciones como Candide o L`Europe Nouvelle, hasta que la invasión alemana, la GESTAPO le buscaba como pieza a cazar, le obligó a exilarse a Londres, donde colaboró en el Evening Standard y en la BBC. Por allí andaba también Arturo Barea.

El libro no alcanza la maestría de “ Juan Belmonte… “ biografía ejemplar en lo que tiene de pura literatura, ni el dramatismo de “ A sangre y fuego”, pero en los reportajes que contiene va uno percatándose del valor de una personalidad única, del modo tan inusual que tiene con enfrentarse al tópico, una de las muertes del periodismo y, desde luego, la principal en la literatura, y sacar de allí una distinta manera de mirar. Manuel Chaves dijo de él mismo que había sido un lujo excesivo, como español, con aquellos que habían sido los asesinos de su país.

Manuel Chaves, el antisectario… Este libro es una lección, como todos los suyos, de ese principio rector.


  • La vuelta a Europa en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja
  • Manuel Chaves Nogales 
  • ISBN  9788492663613
  • Última edición  mayo 2012
  • Páginas  288
  • Idioma  Castellano
  • Formato  20x12,5
  • Precio  18.95 €








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